educar en positivo: la disciplina positiva en el hogar y en la escuela

ADULTOS
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“Si la capacitación fuera tan simple como dar un buen ejemplo, no encontraríamos tantos niños irresponsables provenientes de hogares y escuelas donde los padres y maestros son tan responsables. Muy a menudo, lo que hacemos para corregir a un niño es responsable de que no mejore.” 

 —Rudolf Dreikurs (1897-1972)
renombrado psiquiatra y educador

Descripción

¿Te sientes desafiada o desafiado por…

– La falta de respeto y la mala actitud?
– Luchas de poder con tus hijos o alumnos?
– El no escuchar y la falta de cooperación?
– Las dificultades a la hora de comer?
– Los conflictos entre los compañeros?

La Disciplina Positiva es una metodología basada en la filosofía, enseñanzas y estudios de Alfred Adler (1870-1937), fundador de la psicología individual, y Rudolf Dreikurs (1897-1972), discípulo y colega de Adler. Ambos fueron psicólogos pioneros en el campo de las relaciones humanas. El modelo educativo se basa en enseñar competencias básicas para la vida, fomentar el respeto mutuo, trabajar desde la cooperación y enfocarse en la solución de problemas, todo lo cual invita al niño a descubrir sus propias habilidades.

Las clases y talleres de Disciplina Positiva—así como las consultas privadas con los padres de familia y maestros—ofrecen un conocimiento esclarecedor sobre la gran importancia de una educación democrática (ni permisiva, ni autoritaria). Además de aprender cómo se forma la personalidad del niño y cómo adquiere las creencias que constituyen su propio sistema operativo (un proceso que empieza cuando aún es un infante), también aprendemos a entrar en su mundo para entender mejor lo que piensa, siente y decide hacer en respuesta al estilo de crianza utilizado en la escuela y el hogar.

Con un cambio de actitud sobre la conducta perturbadora y con una mayor comprensión de lo que conlleva la Disciplina Positiva, los padres y maestros serán capaces de utilizar estrategias respetuosas para intervenir de forma preventiva y correctiva con sus hijos y alumnos para mejorar los problemas de convivencia. Como resultado de un enfoque más positivo, el niño desarrollará con mayor facilidad sus habilidades personales para navegar la vida con confianza, para vivir con un sentido de propósito y para contribuir a la comunidad de manera productiva.

Para escuelas y otras entidades que deseen una introducción sobre la educación de niños y adolescentes en positivo, está disponible El Arte de Educar en Positivo. La presentación expone los cinco criterios y los ocho conceptos fundamentales de la Disciplina Positiva, además de ofrecer herramientas para motivar a los niños y adolescentes a desarrollar el sentimiento de comunidad, a ser más responsables, a desarrollar el criterio propio, a crear relaciones positivas y a tener éxito escolar.

 

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